lunes, 12 de diciembre de 2011

Ecología y Capitalismo

La tierra no se está muriendo, la están matando, ¿Que hacemos con los responsables? ¿Será posible salvar a la ecología dentro del sistema capitalista que no sólo contamina constantemente, sino que ademas destruye la naturaleza para acumular ganancias monetarias?

Hay que definir una posición y una lucha clara, salvar una parte del ecosistema para el capitalismo o buscar una manera práctica de vivir acabando con este sistema de explotación del hombre por el hombre y la muerte constante del medioambiente.

Las corrientes “principales u oficiales”1 del ecologismo, proclama defender a la naturaleza de sus agresores, pero no plantea responder a las crisis del mundo natural.
Este tipo de ecologismo superficial o reformista busca la comodidad dentro del sistema económico y político, mantienen su organización por medio de donaciones y subvenciones con contratos decisivos, ya que se reúnen con el gobierno (local, comunal o nacional) para beneficiar económicamente su organización. Es necesario replantear constantemente la dirección de nuestras vidas y buscar soluciones de fondo para acabar definitivamente con problemas que nos aquejan. Consciente de que existe una separación clara entre lo que es una acción radical y los cambios revolucionarios (acciones en este caso como el ecosabotaje o la reintegración de la liberación animal no son decisivamente revolucionarias ya que po sí mismas no crean una forma de vida diametralmente opuesta donde se constituyen las bases de un mundo nuevo) es absolutamente necesario buscar una alternativa que rechace los cambios mediante trámites burocráticos y busque la fortaleza mediante la creación del poder popular y así apuntar mucho más allá que las reformas dentro de un sistema tecnocrático de explotación a la naturaleza y por ende, la finalidad es la emancipación política, social y económica, donde sus procedimientos todavía están por inventarse; para de este modo acabar con el sistema de explotación de la fuerza de trabajo y de la lógica de dominar y controlar a la naturaleza “que es de todos” y que termina siendo de los bolsillos de unas pocas inmobiliarias.

Comunicado FTR
Noviembre 2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario